Por qué este nombre
¿Por qué fenómeno?
Entre tantos términos derivados del inglés, queríamos algo nuestro, de uso coloquial y con lo que poder expresarnos de tú a tú, con la confianza que queremos transmitir en todo lo que hacemos.
Además, «fenómeno» refleja nuestros valores: es motivador, inclusivo y positivo.
La raíz etimológica es griega: deriva del verbo phainein (φαίνειν), que significa «brillar», «hacer brillar», «aparecer» o «mostrar».
El término griego phainómenon es el participio pasivo, literalmente: «lo que aparece» o «lo que se muestra en sí mismo». Y eso es precisamente lo que queremos lograr con nuestra formación: que demuestres lo que vales y lo brillante que eres.
Es sustantivo epiceno masculino: una palabra de género gramatical masculino que no precisa cambiar de forma para aludir a personas de cualquier género.
Es válida para destacar las habilidades de todas las personas. Esto es posiblemente porque la palabra llegó al español a través del latín tardío (phaenomenon), donde se comenzó a usar para describir síntomas o fenómenos astronómicos, que obviamente no tienen género. Esto hace que sea la denominación ideal para nosotros porque aquí lo que importan son las personas, sin etiquetas.
El término, aplicado a las personas, puede actuar como sustantivo coloquial: ser un fenómeno, es decir, una persona increíble.
También, por extensión coloquial, funciona como adjetivo enfático que significa «estupendo» o «extraordinario». Y en su forma de adverbio, se usa coloquialmente para decir que algo va «muy bien» o «estupendamente». ¿No te parece fenomenal?
Y, para qué negarlo, tenemos que reconocer que nos hemos venido arriba con el nombre de la web, porque nuestra idea es que, cada vez que escribas fenomeno.soy, te lo estés diciendo a ti mismo. Porque el objetivo de nuestra formación es que lo seas.
